I.D. de Emma Ríos

¿Por qué no te gusta tu cuerpo?

Es una pregunta para la que siempre vamos a tener respuesta. La guardamos en lo más profundo de nuestro interior. A veces sale consigue salir por fuerza del espejo, como si tratase de un imán y otras, simplemente, estamos contentas con el reflejo.

De momentos tan cotidianos como estos parte Emma para crear el cómic ID. ¿Nos creeríais si os dijéramos que es un cómic de ciencia ficción? Puede costar creerlo cuando los temas que aborda los vemos día a día en nosotras mismas y en el resto de personas.

¿Por qué no te gusta tu cuerpo? Y si pudieses, ¿lo cambiarías? Esta es la pregunta a la que se enfrentan Noa, Miguel y Charlotte y su respuesta para la primera es “no”, y a la siguiente “sí”. Así que, ¿de qué tienen miedo entonces?

La respuesta la encontraréis dentro del cómic ya que cada uno — aparte de exponer sus propios argumentos por los cuales quiere pasar su cerebro a un nuevo cuerpo–  se encuentra con la pregunta más antigua del Universo: ¿quién soy?, acompañada de todos los miedos que la reflexión de esa cuestión trae consigo.

Demasiadas preguntas y muy pocas respuestas vais a encontrar aquí. Sus viñetas ya van avisando: sólo hay diálogo entre sus personajes y este es usado para expresar sus sentimientos. La reflexión siguiente y el hilo conductor de todos estos temas te los tienes que construir tú entre el silencio de las viñetas.

Avisamos: tampoco os quedéis solamente en el tema de los individuos y de las identidades (aunque ya de ahí tenéis para rato), sino que con estos temas vienen también los constructos sociales de la humanidad y de la sociedad: ¿es lo que eres producto de tu relación con la sociedad? ¿eres lo que ve la sociedad? Y un sinfín de cosas.

Parece que poco a poco, más que ciencia ficción, todo esto puede pertenecer al género de terror ya que ID plantea unas preguntas que nos pueden golpear dándonos la sensación de pérdida de equilibrio y no hay dónde agarrarse porque nadie sabe a qué atenerse.

Parece difícil, ¿verdad? Pues no lo es tanto. Emma se ha encargado de que su dibujo se adapte con un perfecto ‘click’ al guión y a lo que quiere expresar con ello.Mérito hay al no posicionarse de ninguna de las maneras. No ha dejado que sus propias opiniones afecten a las decisiones de sus personajes, para los cuales ha decidido dibujar en sus páginas con un tono rosado como si quisiera meterse de lleno en la carne. ¡Porque de esto va el cómic, no? Larga vida a la nueva carne, que dijo Cronenberg.

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