Domino o la primera vez que leímos Marvel voluntariamente

Para quienes no conozcáis al personaje de Domino (Neena Thurman) os basta con saber que pertenece al universo de Marvel (sí, estamos leyendo Marvel por voluntad propia) y fue creada por Nicieza y Rob Liefeld. Su poder – lejos de ser algo super como disparar Rayos X o tener una superfuerza – es que tiene una chorra impresionante. Es casi una parodia de la perfección sobrenatural de algunos superhéroes, que parece que nunca se han dado un golpe en el dedo chico del pie contra un mueble. Y lo mejor es que ni ella misma se lo cree: la mercenaria mutante más borde y graciosa del universo Marvel, que reparte unas hostias como panes, no tiene ni pajolera idea de cómo usar controlar sus poderes o cómo usarlos.

Partiendo de lo que hemos dicho, os podemos decir que en este primer arco os vais a encontrar una cosa que se le da muy bien a Gail Simone: reconstruir personajes. Y si no nos creéis, podéis leer la maravilla de arco que hizo con Batgirl en New 52 (version hilo aquí, para los que no os guste leer).

Claro que no puedes construir un personaje sólo a base de palabras, momentazos y punchlines, también necesitas unos buenos paneles o viñetas que hagan gala del ‘una imagen vale más que mil palabras’ y es ahí donde entra David Baldeón, que no sólo dibuja unas hostias maravillosas (nos hemos declarado Princesas Disney tras esa viñeta) si no que ya desde el primer número muestra cómo es y se siente Domino, de una forma visual, clara y concreta, lo que hace que Gail Simone, David Baldeón y Jesús Aburtov funcionen como un reloj. Ejemplo de ello es que ya en la primera página vais a ver a Domino derretirse ante la mirada de Pip, y vosotros con ella. Y en el segundo número vamos a ver como la fuerte personalidad de Neena es más frágil de lo que creíamos, con esa maravillosa visual de los cristales rotos.

Ser mutante es algo que le ha costado amigos, familia y cualquier tipo de relación sana. Las únicas personas que se han mantenido a su lado son Inez Temple aka Outlaw y Rachel Leighton aka Diamondback, unas tías de armas a tomar. A pesar de que estas chicas son el primer grupo que Domino considera suyo, es normal sentir algo por dentro, un extraño sentimiento le susurra al oído que tarde o temprano acabará estando sola. ¡Porque eso es lo que pasa en la vida de un mercenario!

Este sentimiento empeora cuando Domino se reencuentra con personajes de su pasado que no le harán ningún bien. Traen un fuerte dolor y un sentimiento de rechazo hacia ella misma que hace que dude de sus poderes y peligre su vida. Esto le deja como única solución el reafirmarse en su condición de mutante y aprender cómo funciona sus poderes.


Cuidado con los spoilers a partir de aquí.

Justo como en las piezas del dominó (eh), siempre hay un lado negro y uno blanco (aquí somos tradicionales). Sin saberlo, esta va a ser una pequeña y sutil metáfora del que es el origen de la propia protagonista ya que cuando ella tiene suerte y todo le va bien, otra persona lo pasa mal. Desmond (nombre que ya suena a señor encerrado en un lugar y pasándolo más, véase LOST), junto con Topaz, intentará terminar con este ciclo de la única forma que puede hacerlo, acabando con Neena. Porque ella también tiene sus motivos. ¿No desearías destruir a la persona que tanto mal le ha causado a la persona más importante de tu vida?

Podemos decir que todo este cómic va de opuestos y de una relación inversamente proporcional: ser mutante / no querer serlo; a más estrés / menos control de poderes. Esto hace que la historia simple (de buenos y malos; lo típico) quede enriquecida por estos elementos.

Comenzar la historia con un personaje roto es a veces difícil ya que de ‘exagerar’ su pena, te arriesgas a que el lector juzgue al protagonista como exagerado y más aquí cuando el protagonista es una mujer porque ya sabéis: las mujeres somos unas histéricas. Aquí son muy catárquicas las escenas que nos trae Baldeón de Domino partiéndole la cara a los que se interponen en su camino, más aún si lo haces siendo catapultada por los tremendos brazacos de tu mejor amiga.

La función de las amigas en la vida de Domino es vital para el perfecto desarrollo del personaje. Ellas nunca han perdido la fe en Domino y ella es capaz de darlo todo por sus amigas, incluso exiliarse a otro continente para poder, de una vez por todas, controlar sus poderes ante la amenazante Topaz, que amenaza con quitarle unos poderes que tantos problemas le traen, y sin los que se siente muy perdida.

Neena no sólo duda de si misma y de sus poderes, sino de su relación con sus mejores amigas, lo que  inicia una espiral de descenso a la que nuestra protagonista se entrega voluntariamente, con el fin de re-definirse, descubrir quién es ella sin sus poderes y qué es o quiere ser con ellos.

Empezar desde cero sólo con la fuerza de la voluntad de un mutante que se define por el querer sobrevivir, la hace acudir a un sensei para que la ayude a controlar y a entender sus poderes, con trama romántica incluída. Aquí podemos ver a una Domino torpe, porque recibe unas hostias importantes y porque tiene la misma habilidad que nosotras para ligar: haciendo el ridículo más inmenso.

Más adelante sacaremos más conclusiones en claro, pero por favor, buscaos amigas como Outlaw y Diamondback, dispuestas a jugarse la vida para acabar con el que te lleva dando por saco desde el número #1 de tu propio cómic.

Esta aventura será la que profundizará más en el pasado de Domino, ahora conocemos la versión de Desmond y así se radicalizarán los extremos de mutantes=monstruos, mutantes=buenos. Sabiendo ahora las verdaderas motivaciones y trasfondos de ‘los malos’ ya no les puedes mirar de la misma manera.

Si en estas páginas entiendes lo mala que ha sido la infancia de Domino, de repente te planteas el infierno que ha sido para Desmond, y en medio de este sufrimiento, Neena está  resolviendo sus propios asuntos de una manera gloriosa. No se nos ocurre una mejor manera de representar el ‘tienes que concentrarte y permanecer calmada’ que atravesando una pista de baile, para ir a por unas copas y ofrecérselas a tu pareja sin derramar nada, mientras a tu alrededor tus enemigos sufren accidentes mortales la mar de graciosos.

Las secuencias de imágenes parecen reproducirse a cámara lenta, sentimos la calma de Domino y cómo se ha vuelto a encontrar a sí misma. Este panel funciona tan bien que cuando declara que va a ir a darle caza a Topaz es que tienes que saltar de la silla..

A este momento se le fusiona que ya has ido leyendo toda la trama de Outlaw y Diamondback y de nuevo parece cómo se han ido llevando los extremos de lo triste y la felicidad. ¿No es una maravilla todo esto?

Claro que ya queda  la prueba final, saber si Domino es capaz o no de mantener su equilibrio y de enfrentarse al miedo. Es canon ya que Topaz da más miedo que Magneto y Domino tiene que enfrentarse a esto…a su manera.

Todo podría resolverse con que Domino entendiese el dolor de Topaz, que al final todos son mutantes, pero la única diferencia es que Domino ha logrado aceptar lo que es y ha demostrado que ya tiene más o menos un control de sus poderes. O eso creemos, porque Topaz quiere darle justo donde más le duele: en sus amigas. Confesándole que ha matado a una de sus ‘hermanas’, Domino siente tal rabia que las viñetas se van tiñendo de rojo y negro y tú te vas frotando las manos porque ‘madre mía, qué hostia se va a llevar Topaz’ y literal porque se come el morro de un avión estrellado por las amigas de Domino dejándola hecha guacamole, pero con ganas aún de cumplir su venganza.

Claro que aquí podemos plantearnos si es sano para Domino que se deje sucumbir por el odio. Acabar con Topaz de una vez por todas es también acabar y cerrar todo su pasado ya que ella es la última persona que conoce de cerca la clase de experimentos a la que Neena era sometida desde pequeña… ¿es en cierta manera un buen fin para Topaz? La pobre se ha pasado media vida defendiendo a Desmond, luchando por él y ahora que no está no tendría nada por lo que vivir. Ambas sienten un profundo de dolor, pero una tiene que morir y la otra cargar con la culpa de ambas.

Entendemos que con ese grito final y medio cargador vaciado sobre la cabeza de Topaz, nuestra chica cierra ese capítulo y da comienzo a una nueva idea que estaría bien que los cómics fuesen repitiendo: no tienes por qué estar sola. Aceptarte incluye empezar a creer que la gente que te rodea lo hace porque te quiere. Entender eso es ya un pequeño paso hacia la dirección correcta y es este el primer paso para (esperamos) más números de Domino ya que es un perfecto inicio para conocer al personaje. De aquí ya, para arriba.

Con este arco, desde luego Marvel está en su camino hacia conseguir el perdón de Gail Simone (tuvo una mala experiencia con cierto editor de Deadpool) ya que este próximo Marzo (USA) se volverá a relanzar el título y esta vez veremos a Domino y a sus amigas en unas aventuras que las llevarán a recorrer el Universo Marvel. Hasta el momento, la premisa pinta de lo más gafe posible: han encontrado un objeto muy cercano al corazón del Universo de Marvel y evidentemente… todo el mundo anda detrás de él. No podemos esperar a ver qué clase de situaciones podrán encontrar. Lo mejor de todo esto es que van a repetir con los autores, así que seguro que nos va encantar.

De mientras, si queréis ir haciendo ganas, os dejamos aquí una Playlist hecha para la ocasión.