Degenerado por Chloé Cruchaudet

Pocas veces tenemos la oportunidad de leer un cómic como Degenerado de Chloé Cruchaudet. Leyendo su título ya podríamos hacernos una idea de la trama, sabíamos que iba a ser, como mínimo, interesante de leer.

Quizás lo primero que llamó nuestra atención fue la portada. Nos recordaba a algún frame de la película The Handmaiden (2016, Park Chan Wook) o películas de ese estilo, pero jamás imaginamos qué tipo de lectura nos íbamos a encontrar.

El relato que se nos presenta es una historia ya pasada, en donde asistimos a un juicio, que nos va a introducir la búsqueda de la identidad de dos personajes, Paul y Loise, mientras se ven arrastrados primero por los horrores de la Gran Guerra, y después por una espiral de represión y liberación a tales extremos que ellos mismos salen perjudicados.

Es muy difícil señalar algo de esta historia que no nos guste. Tiene un estilo de dibujo muy característico y una historia que, a pesar de la gran variedad de temas tan potencialmente conflictivos que toca, consigue mantener un gran equilibrio porque – seamos sinceras – había más posibilidades de hacerlo todo mal que de presentar un relato donde la autora no se haya pillado los dedos y más con el título que nos presenta: Degenerado. Un hombre que para huir de los horrores de la guerra decide vivir bajo, en principio, el nombre y posteriormente, la identidad, de Suzanne. Bajo ese disfraz comenzará a adaptar una serie de modales completamente femeninos gracias a la ayuda de su mujer.En 1925, casi 10 años después del fin de la Gran Guerra y de este cambio de identidad, los desertores son perdonados, lo que permitiría a Paul vivir de nuevo bajo su auténtico nombre y regresar a una vida tranquila, sin miedo a ser descubierto… ¿verdad?

Más allá de los temas que trata, lo que más nos gusta son sus personajes de carácter fuerte y cómo van evolucionando con sus errores, de los cuales se avergüenzan, intentan no repetir, pero terminan cayendo una y otra vez hasta que sólo ven ante ellos una única salida para ellos mismos y aunque quieran acabar en direcciones totalmente contrarias, es tan fuerte el magnetismo que hay entre ellos que resulta casi imposible salir de esa espiral.

¿Que si lo recomendamos? Y tanto.