Batgirl or how I only wanted to see you underneath the Purple Rain

A veces resulta entrañable cuando las editoriales se detienen un momento en pensar en los más jóvenes a la hora de crear nuevos personajes. Cuando ves por las convenciones de cómics a chicas adolescentes acercándose a los stands, quieres pensar que la industria están haciendo un bien enorme por ellas, porque ahora el ser friki es algo que se lleva, se puede lucir con orgullo y… bueno, vamos a parar que a lo mejor estamos idealizando el medio.

Ahora que nosotras somos ya unas señoras mayores, que un viernes noche están en la cama a las diez, que no recuerdan la última vez que fueron a una discoteca, nos hemos parado a pensar en aquellos chavales héroes de DC porque, vamos a reconocerlo, los personajes adultos siguen siendo  el ‘ideal’ de lo que quieres ser y que en el fondo jamás llegarás a alcanzar, que para eso son superhéroes, ¿no? Los superhéroes teen parecen algo más realizable.

De vez en cuando, más o menos cada dos años, DC saca a la luz un personaje masculino. Con las chicas es más imprevisible. Para que os hagáis una idea, en los años cuarenta sacaron aproximadamente 74 personajes nuevos, 9 de ellos eran femeninos… son los años cuarenta, no nos pongamos dramáticas. DC ha mejorado mucho desde entonces, ¿verdad? ¡¿VERDAD?!

Nos gustaría decir que la aparición de Batgirl y Batwoman se debió a una demanda entre los lectores de aquella época, pero, muy a nuestro pesar, la aparición de este dúo femenino se debió principalmente a acabar de una vez con todas con las sospechas de una relación homosexual entre Batman y Robin. Batwoman aparecería en 1956 y Batgirl en 1961.

Esta primera Batgirl se presentó a sus lectoras bajo el nombre de Betty Kane, sobrina de Kathy Kane. Su brevísima aparición sirve para salvar a Batman, Robin y Batwoman de la Banda de la Cobra (Cobra Gang). Se despide con el nombre Bat-Girl, dejando todos muy desconcertados.  Su carácter parece que es lo único que ha sobrevivido al paso del tiempo: constante en lo que quiere (lo que le lleva en algunos extremos a la terquedad) y con grandes dotes de detective. De hecho, logra averiguar la identidad Batwoman: su propia tía. Todo esto porque un día ve en las noticias a Batwoman peleando contra una banda en un almacén lleno de cajas de materiales escolares. En concreto gold stars (las estrellitas de purpurina que te daban en el cole por buena conducta) en las que Batwoman acaba mientras forcejea con los bandidos. Al día siguiente, Betty examina el peine de Kathy y encuentra esas estrellitas en el cepillo. ¡Chan-chan! Descubre el pastel ante su tía y le pide ser su compañera, a lo Batman y Robin. Su tía, consciente del peligro que supone ser una heroína, pide consejo a Batman, quien da su beneplácito

Con los años sesenta, la televisión se había instalado en los hogares norteamericanos amenazando con arrasarlo todo. Las grandes editoriales tuvieron que ponerse las pilas para no quedarse atrás, y optaron por un cambio de imagen. En el caso de DC, con la llegada de Julius Schwartz como editor de Batman, se cancela en 1964 a Batgirl, Batwoman, Ace the Bat-Hound y Bat-Mite. Personajes que, desde su punto de vista, eran bastante simplones y no le hacían ningún bien al personaje de Batman, total, lo mismo es el perro de Batman que Batgirl, ¿no? De hecho, estaba perdiendo en ventas y se planteó la posibilidad de matarlo…, o hacer borrón y cuenta nueva con la base original, que sí parecía funcionar. Obviamente optaron por lo segundo y el resultado se reflejó en el número #327 de Detective Comics ese mismo año.

Dos años después llegaría la serie de televisión de Batman (sí, la de Adam West) la cual se mantuvo, con sus más y sus menos, hasta la tercera temporada, momento el que decidieron traer a personajes femeninos, con el fin de captar la atención de las chicas. Batgirl regresó en 1967, ya como Barbara Gordon, en televisión y en los cómics (Detective Comics #359), hija del comisario James Gordon. Se mantuvo así hasta que dos décadas después Frank Miller rehiciera este origen en Batman Año Uno. DC tuvo que hacer malabares para reinsertar a Barbs de nuevo en el universo.

Otro que también dejó el listón alto para Batgirl fue Alan Moore con Batman: The Killing Joke (1988), en el que se exploran los orígenes del Joker, la cordura y lo fácil que parece ser convertir en un monstruo a un buen hombre…cosas típicas de Alan Moore.  En lo que nos toca para este artículo, es que al final Bárbara paga para que el Joker pueda probar su hipótesis y acaba con una bala en la columna vertebral. En un movimiento bastante inesperado en el mundo de los cómics, donde la muerte es básicamente una siestecita, Bárbara sobrevivirá, pero en silla de ruedas, y Oracle (la nueva identidad de una Batgirl) se mantendrá en el canon.

Con New52 hubo una nueva oportunidad de aprovechar personajes que tan malamente se habían llevado, como es el caso de Batgirl. El primer número saldría en 2011. Aquí Barbara Gordon vuelve a ser la hija del Comisario Gordon y no su sobrina. Una chica recién salida de la universidad, que busca trabajo y lo pasa mal para independizarse. A diferencia de su padre, conoce la verdadera identidad de Batman y de los miembros de la Batfamilia, porque es parte de ella.

En estos primeros números, Oracle puede volver a andar (oye, ha durado más en la silla de ruedas que muchos superheores en el ataúd) y le cuesta adaptarse a su *nuevo* papel como Batgirl: es una reconstrucción, un redescubrimiento de piezas elementales que se han ido perdiendo. Y de eso queremos hablar nosotras.

A nivel de narración, es vital que todo esté contado en primera persona. Nos acerca más a esta reconstrucción del personaje. Nos encanta leer a Bárbara discutir consigo misma, intentando encontrar una punchline cuando deja KO a los psicópatas de turno, cómo se frustra cuando la confunden con Batwoman. Sirve también para empatizar con y humanizar al superhéroe: tiene miedo.

La memoria fotográfica de esta chica hace que la noche que le abrió la puerta al Joker quede grabada en su mente, le atormente en forma de pesadillas y nuevos terrores que está a punto de descubrir, como el de quedarse paralizada delante de una pistola.

Barbara Gordon es una superviviente. Pasó de estar discapacitada a poder andar, a llevar una vida corriente, la cual se juega cada vez que sale vestida de Batgirl. Es una culpabilidad que no la deja dormir por las noches. Es un miedo con una pregunta que aún no es capaz de contestar y que sólo se plantea en sus sueños, no en la realidad.

Tras aquella fatídica noche, varias cosas se torcieron en su interior. Su identidad se desdobló, originando una serie de problemas que creemos que son vitales para que un superhéroe (al menos Batgirl de Gail Simone) funcione: la aceptación de una misma, la importancia de la humildad/agradecimiento y el sentido del odio y la venganza.

Que su primer adversario se llame Mirror (Espejo) es cuanto menos, curioso. Un adversario que comparte con ella mucho más de lo que parece a simple vista,  tanto Jonathan Mills como Barbara Gordon, están vivos gracias a un milagro.

Mirror es un superviviente que quiere morir mientras que Batgirl quiere ¿vivir?  Eso significaría mirarse al espejo, aceptar su papel como héroe de Gotham, mentalizándose así que existe la posibilidad de volver a una silla de ruedas o peor aún, acabar muerta. Sólo aceptando esto, Batgirl es capaz de vencer a Mirror.

“Sometimes extraordinary things happen to the very most people, and the best people suffer. And sometimes, people get their miracles whether they deserve them or not. Believe me, I know”

¿No está nada mal para un nuevo comienzo, verdad?

De aquí  en adelante, los números comenzarán con una escena de combate e introduciendo al villano de turno. En el caso del #5, Batgirl conoce a Gretel, un personaje con poderes mentales. ‘Seguro que este es el personaje que trata la psique de Batgirl’ Pues no, para eso están las madres, que aparece en el #4 a modo de cliffhanger. Aunque conociendo a Gail Simone, el tema de la maternidad no iba a faltar y mucho menos aquí, ya que la figura de la familia es un factor importante para la construcción del carácter, y en el caso de nuestra protagonista, sólo tuvo a su padre como referente.

“I don’t–I barely recognize her. And, I’m sorry. I’m know is childish. But maybe I don’t want the woman who abandoned me to be here, in my place, on the holidays”

Con la presencia de este personaje, en este número vamos a adentrarnos en las figuras decisivas para la vida de Batgirl como es Batman, quien básicamente puso en pie a Bárbara. Y, aunque esta chica pueda valerse por sí misma, nunca está de más que el murciélago más viejo de la cueva te de su aprobación y aceptación, siendo una figura paterna dentro del mundo de los superhéroes.

¿Por qué hacemos incapié en esto? Porque Gretel además sirve para mostrar el contraste de qué hubiese pasado si Batgirl, en el momento de su hospitalización, no hubiese tenido a alguien a su lado. Su suerte fue que hubo personas que estuvieron con ella y la orientaron hacia el camino correcto.

“I had people who loved me. Who helped guide me away from the abyss. I could’ve been Gretel. But revenge never heals what’s broken. We know about that, don’t we–Batman?

¿Qué ha aprendido hasta este momento nuestra superheroína? Si quisiéramos reconstruir o crear un héroe, primero debemos reafirmar su identidad, es decir, que aceptase su identidad bajo la máscara. Esto ocurre al derrotar al personaje de Mirror. Tras esto, necesitamos “encauzar” su motivación, un sentido de la humildad, reencontrarse con el afecto de otras personas para así poder centrarse en su objetivo. No puedes querer a nadie si primero no te quieres a ti misma. Esto ocurre con Gretel.

¿Qué nos queda entonces? Naturalmente la lucha contra todo lo malo: el miedo, el odio y la venganza.

Muchas veces es el miedo lo que nos hace reaccionar. Actúa como un fuerte calambrazo que se expande por nuestro cuerpo, moviendo cada músculo para poder huir. ¿Es sacarle demasiada punta al lápiz si decimos que nos parece perfecto que Grotesque, el siguiente adversario de Batgirl, pueda controlar la electricidad? Y no sólo eso, nuestra chica reconoce a uno de sus secuaces como uno de los compinches del Joker la noche que la dispararon.

Miedo es también lo que siente cuando descubre por qué su madre tuvo que abandonarla y  nosotros como lectores descubrimos aquí que su hermano está en Arkham Asylum.

Con todo esto Batgirl empieza a fallar, la visión del Joker le acompañaba e invade su mente. Verbaliza por primera vez el odio:

“I hate you. I reject you. I always wondered how Bruce stays so cool. So detached. I get it now. It’s so he doesn’t become what I am right this moment”

Aunque aún conserve su humanidad, tiene que prepararse para futuras pruebas. Una vez se inserta el odio en su interior, es muy fácil dar el siguiente paso: la venganza. Y esto es algo para lo que nos viene perfecto el personaje de Knightfall, y justamente es aquí cuando conocemos a Ricky, el interés romántico de Bárbara para que haga de “checkpoint” en todo lo bueno aprendido.

Los siguientes números sirven para enfocar muy bien el papel de la justicia, quiénes son los buenos  y por qué lo son: renegar del ‘ojo por ojo, diente por diente’. De nuevo, los personajes parecen reflejos de las malas decisiones que pudo haber escogido Batgirl, de hecho aparece Batwoman trabajando para el lado de ‘los malos’, pero de momento nuestra chica es capaz de reconocer las cosas en las que no quiere convertirse, como en Knightfall.

“She… she’s so disconnected. But I can sure as hell save someone. I can use her. She wants to cause pain so bad she isn’t thinking anymore. I can’t save her”

Ha superado todas las pruebas y Batgirl está lista para la prueba definitiva, ver si todo esto lo ha interiorizado realmente cuando la historia parece que se repite de nuevo.

Atención que vienen curvas, pero vamos a intentar hacerlo bien. En las siguientes escenas se va a repetir todo su aprendizaje. Dijimos que Mirror le enseñó a ‘levantarse/aceptarse’, pues bien: Bárbara cree estar paralizada en el suelo, pero se pone en pie y acepta su personalidad bajo la máscara hasta sus últimas consecuencias.

“Only the pain is real. Only? the fear. I am still paralyzed. That’s… no. They’re laughing at me. That was a different time. That was a younger me. Who’s laughing now, Joker? They’re in my home. And he knows I’m Batgirl, apparently. The life I thought I was going to live? It’s over. It’s done”

Dijimos que Gretel le enseñó ejercer el bien, proteger a los inocentes “What right did I have to put innocent people I care about in his proximity?”. Sirva además que va en busca de su madre.

Con Grotesque fue el odio, y de nuevo aquí se repite cuando Batgirl se acerca al escondite donde Joker tiene presa a su madre:

“It’s rage. And I’m not sure I can control it. I don’t much like it. But I don’t know that I can stop it”

Todo esto para que en las siguientes páginas asistamos a la prueba de la Venganza, que será doble, primero, por estar frente al Joker y, segundo, por entender que todo el plan del secuestro de su madre es obra de su propio hermano.

Joker haciendo lo que sabe hacer mejor, pone a Batgirl contra las cuerdas y la lleva al límite.  Si en las páginas anteriores hemos podido defender a Batgirl, aplaudir su temple y sus nervios, aquí es le damos vía libre. Al menos nosotras cogíamos al Joker y se lo haciamos tragar entero a James Gordon Jr.  De igual manera, Batgirl piensa como nosotras. Se está llenando de más y más odio.

“I’m sorry Batman. But you’re wrong. You can’t save him. no one can save him. He hurt my mother. And I’m gonna kill this bastard. It’s already decided”

Su ira es lo que le hace reaccionar, enfrentarse al Joker aunque esten juntos ante un altar y él tenga una motosierra. Sabe que va a ser consumida por ese odio extremo y que sus acciones van a tener una grave repercusión en su carácter, pero… James aparece, la deja dormida y la salva de sí misma.

En  los siguientes números hay cambio de guionista y no vamos a incluirlo ya que, por ejemplo hay un cambio a un narrador en  tercera persona, hace que perdamos mucho de esta reconstrucción de la que llevamos hablando cinco páginas (gracias por seguir leyendo, señor qué paciencia)

Una de las cosas que discutimos antes de hacer la reseña es cómo el cambio de guionista y de dibujante echaba un poco por tierra toda la labor que había hecho Gail Simone con su Batgirl.

Lo que peor sabor de boca nos dejó fue el dibujo. Las tetas de Batgirl dejan de obedecer las leyes de la gravedad y las viñetas pasaban a ser culotetas, Batgirl se recupera tanto del ataque del Joker que la deja en silla de ruedas que parece que ya ni tiene columna vertebral. No vamos a mentir, se nos quitaron las ganas de seguir leyendo.

Aunque este tema da para largo, nosotras nos vamos a quedar con la reflexión que nos dio Gail Simone en el Heroes Con de Valencia cuando le preguntamos acerca de la relación guionista (mujer) – dibujante (hombre) a la hora de hacer un cómic, ya que nos parecía echar por tierra la creación de un personaje femenino fuerte, independiente, inteligente… si luego tu dibujante abusa de planos culotetas. La pregunta llegó a trozos por una traducción que no le hizo ningún favor (que importante son los traductores, señor), pero básicamente Simone contestó que ella no tenía ningún problema con los personajes femeninos sexys. Simone no tiene ningún problema con que las superheroínas sean sensuales y aparezcan de esa manera en las páginas, mientras que tenga sentido en el argumento y no sea solo un antojo del dibujante para sexualizar a un personaje, quitando el foco de la historia.

Como esto nos daría para otro artículo de estos tan cortitos que hacemos nosotras, así que tenemos que seguir.

Simone vuelve como guionista en el #19 USA. Números atrás, Batgirl ha dado caza a su hermano quien está dispuesto a acabar con su propia madre. Sí notamos un fuerte cambio entre la Batgirl de Ray Fawkes a la de Gail Simone. De hecho los números #17 y 18 de USA nos cuesta un poco explicar según la línea que llevábamos en este artículo. Nos parece como más agresiva, más alejada de los objetivos que habíamos enumerado anteriormente.

Por ello que el número #19 comience con una Batgirl que se confiesa con su amiga nos parece una estupenda forma de retomar todo aquello que nuestra superheroína pretende alcanzar. Verbaliza todo lo que ha sido y lo que quiere ser, sin ser consciente a lo que esto la va a llevar: acabar con la vida de su hermano, el gran sacrificio que todos los superhéroes tienen que hacer una vez en su vida. Una prueba de madurez y de amor hacia los demás.

“I tried to save him. I swear I did. I… God help me. The rain. The concussion. I tried”

Tras esta decisión, acabar con la vida de su hermano para salvar la de su madre y casi pelear contra su propio padre, que busca venganza, Batgirl está fuera de sí. ¿Lo relacionáis con el siguiente villano? Una ventrílocuo: Shauna Belzer. No nos digáis que no es maravilloso: Batgirl tiene una crisis emocional y está fuera de sí. El primer encuentro que tiene con esta villana es porque Batgirl va al peor barrio de Gotham a buscar problemas despues de condenarse ella misma a un exilio. En el primer encuentro ella no acaba nada bien y la marioneta da un mal rollo de narices.

Como en todos los villanos anteriores que ha llevado Gail Simone, se muestra un contraste con Batgirl, pero aquí es más bien un refuerzo a su situación actual. Se siente huérfana y el hogar Shauna es un hogar vacío. Sus padres muertos comparten mesa con la pobre desgraciada a la que ha cogido como rehén.

Además, los padres de esta chavala la querían, estaba loca, sí, pero estaban juntos y siguen con ella, mientras que la familia de Batgirl tiene el potencial de ser una familia perfecta y no puede estar más lejos de eso, especialmente ahora. Shauna aterroriza y manipula a sus padres, de la misma forma que James Jr les usaba a ellos.

Que Batgirl acabe con ella nos hace pensar que una parte oscura de Batgirl ha acabado ahí. De hecho páginas después a ese encuentro, queda con Ricky y conoce a su familia, pero solo le sirve para ver algo que ella jamás tendrá.

“–I am jealous of the family I will never again have. And I am ashamed”

Bárbara no estaba lista para aceptar con todas las letras lo que significa ser Batgirl. Hasta entonces todas las pruebas han sido pequeñas tomas de contacto. El gran salto fue acabar con la vida de su hermano y casi enloquece de dolor. La verdadera prueba es enfrentarse a su padre y qué papel quiere darle Bárbara a la personalidad de Batgirl.

Sólo en estos números es cuando más se hace ver el día a día de Bárbara. Cómo pasa tiempo con su pareja, con su padre y como parece ser que no hay sitio para el disfraz del murciélago. Si Bárbara es capaz de sacrificar a su hermano para salvar a su madre, también es capaz de sacrificar a Batgirl por su padre.

“Self-defense or not, Batgirl is going to remind him of this pain every time he sees her. Every time her name is mentioned. I can’t do that to hm. I won’t do that to him. It’s over. Batgirl is over”

¿Es sobre todas las cosas, la humildad y la bondad lo que más prevalece en Batgirl? Naturalmente, esta misma nobleza es la que le empuja a ponerse el traje de superheroína y defender así a los que más quiere, como a Ricky.

Esta lucha interna entre ser o no ser tiene su momento culmen cuando los villanos Mirror, Knightfall y Grotesque irrumpen en la casa del comisario Gordon. Todos los elementos que hemos dicho que representan estos personajes se ponen de nuevo en juego para poner a prueba la única característica que se ha mantenido inmune en Batgirl: la bondad. Quizás esto es algo que el Joker nunca pudo arrebatarle, no es algo que ella tuviese que recuperar.

Con su padre a salvo, llegamos al momento del clímax. Aquí consideramos que se cierra por completo la etapa más importante de Batgirl.

¿Qué podemos decir de estas escenas finales salvo que al terminar de leerlas dimos saltitos y nos abrazamos tras un largo ‘FUAAAAA’? Hablamos de la escena donde Batgirl quiere confesarle a James Gordon su verdadera identidad. Hay una espiral de emociones entre estos dos personajes: amor, venganza, tensión, frustración… y es que nunca antes Batgirl había estado tan dispuesta a jugárselo todo a una mano.

Con sus más y sus menos, Batgirl es el personaje más ‘emocional’ de toda la Batfamilia. También es que la pobre, por estos números ha pasado por todo…, pero nos parece el más tridimensional. A pesar que hemos empezado este artículo hablando de cómo se construye un superhéroe, Batgirl únicamente se reafirma como un ser humano que no viene a ser otra cosa que un ser con sus luces y sus sombras.

Si recordáis, Batgirl siempre se ha esforzado por evitar ese odio, ese lado oscuro que le llama cada vez que da una paliza a los villanos. Ha querido mantenerse en equilibrio sobre una línea que ella misma es incapaz de ver.

Sólo cuando explota y se enfurece es capaz de vencer a sus adversarios, quienes la han acorralado junto con su padre.

“I was always the good girl, the sensitive one. But now, it’s been rage on top of rage of uncontrollable rage. And I haven’t had anywhere to put it.”

¿Resultado? Salva a su padre y además pone todas las cartas sobre la mesa: la culpa y el miedo. Pero por encima de todo esto, Batgirl quiere aceptarse por completo. Sincerarse ante su padre es sólo una manera de simbolizarlo. Él es la imagen de autoridad (es su padre, el mejor policía de Gotham), es la figura que por encima de todo más miedo y más daño le puede hacer, mucho más que el Joker. Decir su identidad es querer aceptar hasta la última consecuencia qué es ser Batgirl.

“But here I am ready to share my deepest secret. Who I really am. What I am in the dark”

Su padre corta esta escena. No quiere saber (aunque sospecha) quién es ella en realidad. Cosa totalmente normal, ¿cómo reaccionarías si tu hija te dijese que es una superheroína que cada noche se juega la vida? Por otro lado, su padre ha visto cómo pelea, lo bien que se desenvuelve en el traje de murciélago. Ha visto que ella lo ha aceptado, entonces ¿para qué decir algo? ¿Qué iba a cambiar? No es que Gordon rechace a su hija. Simplemente no lo quiere saber.

“Do you think I’m a fool? I’m a cop. A good cop. If I wanted to know who was under all those capes, I would make it my business.”

Claro que se siente como se siente como un rechazo, quizás por la expectativa que tenía Batgirl, pero entiende que es una buena manera de acabar:

 “Dad talked about being tested. When I faced those criminals the first time I was… I had to know that I not only could win, but that I deserved to win. I guess love them for teaching me that. […] I admit it. It’s been a bad time, and it for  the better of me. When all of a sudden, there it is. The reason I’m here in the first place. That thing I thought I’d lost. Hope, Barbara, Hope”

Con esta frase final es con lo que nos quedamos. Batgirl mirando la betseñal en el cielo, con el pelo al viento, dándonos la sensación que, de ahora en adelante las cosas le van a ir mejor.

Quizás pueda parecernos que no es una victoria en sí: Knightfall y los suyos siguen sueltos, su hermano parece que ha sobrevivido y su padre rechaza a Batgirl. Casi que se nos viene la voz del narrador de Darkest Dungeon diciendo ‘A trifling victory, but a victory nonetheless’ y es que esta ‘victoria’ es interna. Bárbara no es la misma Bárbara que al inicio de este arco: ha pasado por una reconstrucción hasta llegar a ser la heroína que quiere ser y es que siempre que nos hablan de superhéroes, por defecto nos vienen a la mente personajes con que o bien tienen superpoderes, armas de dioses o tienen dinero para comprar todos los aguacates del mundo; y muchas veces nos olvidamos del resto de personajes que sin tener nada de esto, están catalogados como ‘superhéroes’.

Batgirl es un personaje con el que fácilmente nos podemos identificar. Este arco lo demuestra. Vale que igual no tenemos un hermano psicópata, un padre es detective, somos colega de Batman o tenemos archienemigos que quieren acabar con nosotras, pero como ya hemos visto, Knightfall, Mirror, Grotesque… son solo los mecanismos del cómic para poner en juego valores y dilemas que todas nosotras podemos tener a lo largo del día y lo supera, con sus más y sus menos. En ningún momento nos está mirando por encima del hombro: Batgirl está entre nosotros, con nosotros y cualquiera de nosotras puede serlo.

¡No tenemos mejor resumen de este arco que este pedazo de playlist!

Y si queréis la versión corta y con gifs, también la podéis encontrar en Twitter.