Catwoman: siete vidas y obra de Selina Kyle por Caprifoi

Ay, los Nuevos 52. Ay. Sin ser yo desde luego una gran detractora, no me queda otra que reconocer que se llevaron por delante a más de un personaje. Pese a haber tenido su propia serie durante esta etapa, desde luego a Selina no le sentaron demasiado bien los N52, lo cual irremediablemente afectó a su popularidad y relevancia dentro del canon de DC. Pero como dice mi abuela, todo lo malo pasa. Así, llegó Rebirth y con él, Tom King. Con Tom King vino la pedida de mano, el bodorrio y, sin darnos cuenta, DC ha anunciado otra nueva serie de Catwoman escrita y dibujada por Joëlle Jones. Y es que ahora que Catwoman lo está molando todo en Batman y parece que DC está restaurando al personaje para que vuelva a recuperar la relevancia que merece, he pensado que estaría guay escribir un post sobre uno de los personajes femeninos del cómic más carismáticos y reconocidos por el público. Si quieres conocer mejor a Selina y ver un meme de estos de Jason Momoa acechando a Henry Cavill quédate a leer esto.

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Fue en un barco

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La primera aparición de Catwoman tuvo lugar en Batman nº1, o lo que es lo mismo, en la primavera de 1940, convirtiéndola en uno de los personajes femeninos más viejunos de DC y la primera villana ever de la cabecera de Batman. Si estáis siguiendo la serie actual del murciélago, seguro que os suena el tema del barco: Batman y Catwoman se conocieron en alta mar cuando ella intentaba robar un pedrusco de estos que le gustan disfrazada de abuelita. Como tantos otros personajes del cómic, especialmente en estas fechas, La Gata, tal y como nos la dieron a conocer en un primer momento, se configuró como un interés amoroso para Batman desde el primer momento. Y es que esto es así, a Bruce se la pone como el cuello de un cantaor desde el principio. De hecho el tío sacó su lado kink y casi termina dándole unos azotitos según la conoció.

Bill Finger y Bob Kane, los felinos creadores, se basaron en la actriz Jean Harlow para concebir a Selina, no tanto en su físico sino por los papeles que solía representar en la pantalla. En la época se llevaba mucho el concepto de femme fatale, es decir, mujeres que están buenas, lo saben y lo utilizan a su favor. Que, oye, estaría guay sino fuese porque, tanto en el fondo como en la superficie, eran personajes sexualizados, que lejos de

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buscar que fuesen empoderantes para las lectoras, fetichizaban la imagen de mujer independiente. Era 1940, tampoco podemos pedirle peras al olmo. Sin embargo, a veces estas cosas salen del revés, y Selina no sólo se ganó la atención del público masculino por estar sexualizada, sino que se hizo relativamente popular entre las niñas lectoras por ser una señora inteligente, independiente y que, ante todo, hacía lo que le salía de su santo parrús.

Pero en esta década, DC ya se olía la tostada de lo que en el futuro sería el CCA y se vieron obligados a recular un poquito. En la siguiente intervención de Catwoman, en la que realmente se refieren a ella como Catwoman, por cierto, descubrimos su nombre y “verdadero origen”: se llamaba Selina Kyle y era una azafata de avión con amnesia. Es decir, que en realidad no era mala, sólo se dio un golpe muy jodido en la cabeza. Se comenzó a jugar así con su faceta de antiheroína, e incluso cuando era “mala” respetaba, al igual que Batman, su propio código moral.

Pero entonces llegó el CCA y a tomar por culo todo. Para quién no lo sepa, durante los años 50 y 60 del siglo pasado, un organismo llamado Comic Code Authority se dedicó a entrometerse en los contenidos de los cómics para imponer una censura moralista y conservadora, cuya finalidad era preservar las buenas costumbres argumentando que los tebeos volvían violentos a los niños. En las normas de esta gente, había algunas tan absurdas como la prohibición de que los héroes tuviesen villanas como intereses amorosos. Y, claro, en un momento en el que interés, lo que es interés, por los personajes femeninos no había, y aún menos por aquellos que no estaban en el lado de los héroes, DC tiró por la calle de en medio y simplemente Catwoman desapareció de los tebeos, durante más de 10 años, de 1954 a 1966, año que tal vez os suene de algo.

Gracias a la Diosa, en 1966 comenzó a emitirse la mítica, irrepetible, increíble, maravillosa, fantástica y resto de sinónimos, serie Batman, con el ídem Adam West en el papel del Caballero Oscuro más bailongo. Esta serie incluyó a nuestra gatita preferida, y debido a su gran éxito, DC decidió traerla de vuelta. Durante la emisión de la serie, hubo tres actrices encargadas de representar el papel, la genial Julie Newmar, la maravillosa Lee Meriwether y la cósmica Eartha Kitt.

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Durante los años 70 el personaje se fue afianzando de nuevo, aunque ciertamente distorsionado. A ver, a todos nos encanta el Batman del 66’, pero la verdad es que muy fiel al cómic no era. En esta década Selina tenía dos panteras como mascotas, y no era difícil verla, por ejemplo, matando peñita como si no pasase nada.

Fue en la calle

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Entonces llegaron los punkarros años 80 y Frank Miller escribió Batman: Año Uno. Como ya sabemos, a Miller la cosa de la miseria humana le va, y cómo podía resistirse a convertir a Selina en prostituta. Una adolescente huérfana prostituta. Por qué no. Ah sí, y voy a ponerle una amiga. Holly Robinson, una… prostituta también. Y, mhhhh… que sea menor de edad. Y que… ehhhh, sufra abusos sexuales, ¡SÍ! La obsesión que tiene Frank Miller con Catwoman y las prostitutas es una cosa flipante, porque, aunque está fuera del canon, en su Retorno del Caballero Oscuro convirtió a Selina en proxeneta. Como ya sabemos, Año Uno fue un melocotonazo de miedo, y este nuevo origen se hizo canon, siendo profundizado después en una miniserie de la autora Mindy Newell. Estos seis números del año 1989 fueron la primera aventura de Selina en solitario, y es francamente prescindible en mi opinión.

Tengo sentimientos muy encontrados con este origen. Por un lado, me parece interesante hacer representación de las prostitutas más allá de como víctimas. Por otro lado, cuando Gail Simone tiene razón, Gail Simone tiene razón. Estamos hartas de personajes femeninos que evolucionan a base de abusos sexuales. Y en los ochenta, esto estaba en pleno auge. Al final, entre Miller y Newell, se creó una representación vaga y frívola y de los abusos sexuales a menores y prostitutas, en una historia en la que el sufrimiento femenino no aporta nada y que sólo sirve para crear una falsa sensación de adultez en el público.

Por otro lado, Año Uno atrajo la suficiente atención sobre Selina como para editar una miniserie propia y comenzar a configurarla editorialmente como un personaje más allá de Batman. Y eso está bien. La intención me gusta, lo que no me mola es la ejecución.

El cómic tuvo otra consecuencia guay para Selina, y es que se comenzó a introducir una representación racial diversa del personaje en el cómic gracias a Mazzucchelli, que tal vez inspirado por Eartha Kitt, dibujó al personaje como cualquier cosa menos blanca.

En el año 93, comenzó la primera serie regular de Catwoman, con un icónico a la par que hipersexualizado dibujo de Jim Balent. Pero bueno, eran los 90’, ya sabemos lo que hay. Sinceramente, no me he leído esta etapa. Si alguien la encuentra por ahí a buen precio que me lo diga POR FAVOR. Quien sí que la ha leído, dice que esta etapa aligera el tono y que, además, es muy aconsejable.

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Pero hay un detallito relevante en esta etapa: la madre de Selina, María Kyle, era latina, lo que significa que Catwoman es un personaje racializado. Cómo te has quedado. Pues sí, pues sí. No sabemos, sin embargo, de qué país en concreto era María. Corre por ahí el rumor mal fundado de que era cubana. Esto no es correcto del todo y se basa en el número ochentaitantos (no me acuerdo del número exacto y me da toda la pereza del mundo buscarlo, perdonadme) de esta etapa en la que Harley comenta muy por encima que su madre era “cubana o algo así”. Es decir, nunca se confirmó nada. No obstante, Jeph Loeb en Si vas a Roma, volvería a jugar con el tema de los padres de Selina, coqueteando con que posiblemente su verdadero padre era el supermafioso Carmine Falcone, con lo que sus raíces serían, en realidad, italianas. De nuevo, nada fue confirmado. Paralelamente, en esta época Selina se fue expandiendo por el universo DC y se dejó ver en otras cabeceras, como en Birds of Prey.

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Esta etapa noventera en realidad termina en 2001, pero como todos sabemos, los 90’ duraron hasta 2004. En el año 2002 comienza la que es sin duda la etapa más aclamada de Catwoman, con Ed Brubaker a cargo del guión y un maravilloso Darwyn Cooke al dibujo. El personaje venía reforzado de una etapa anterior bastante consistente, la interpretación en el cine de Michelle Pfeiffer y la popularidad de la serie animada de Batman de Paul Dini. Qué vamos a decir de esta etapa, que está muy bien y que hay que leérsela. Tiene fallos comunes de representación femenina, como por ejemplo, que todo el mundo dice todo el rato que Selina está tremenda, pero bueno, qué le vamos a hacer. Brubaker hizo que Catwoman fuese “buena” otra vez (aunque más tarde descubriríamos que Zatanna había manipulado la mente de Selina para darle un empujoncito para portarse bien), y la devolvió a Gotham como la protectora de aquellas (sí, generalmente, aquellas) que se quedaban al margen de la ley. Ese trato horrible del pasado de Selina como prostituta se transforma en algo completamente distinto y maravilloso: Catwoman está hasta el coño de que cualquiera puede abusar de las mujeres que están en situaciones vulnerables, y su pasado, en vez de situarla como una víctima, le da la fuerza y la empatía suficiente como para defenderlas. Y, buah, chana que flipas. Cuando Brubaker se fue, vino Will Pfeiffer, que la verdad es que me da perecita leerme su parte de etapa. Hizo que Selina tuviese una hija y no me gustó mucho cómo lo manejó. Pero bueno, de Helena hablamos otro día si queréis.

A pesar de esa infame película, durante los dosmiles Catwoman estuvo muy integrada en

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el universo DC en general, apareciendo en distintas cabeceras más allá de la suya propia. Por ejemplo, es tal vez la gran protagonista de cómics como Batman: Silencio, donde Bruce le reveló su identidad secreta. También en Batman le dieron a su propia sidekick, Catgirl, que afortunadamente sólo salió una vez y fue devastadoramente arrojada al olvido comiquero.

En 2009, consecuencia directa del arco Corazón de Silencio en Detective Comics, llegaron las Gotham City Sirens a cargo de Paul Dini. Ay, que me gusta a mí Paul Dini. Es una etapa curiosa en la que se exploran las relaciones entre tres de los personajes femeninos con conceptos más potentes en mi opinión: Hiedra Venenosa, Harley Quinn y Catwoman. Y además es el primer cómic que me leí ever y le tengo mucho cariño, aunque es muy complicado de entender sin conocer su contexto.

Y entonces, en 2011…

Fue en… ¿dónde coño fue?

Sí, llegaron ellos, los Nuevos 52. Los N52 fueron un ¿reboot? del universo DC. No me voy a poner ahora a hablar de esta etapa en general, me voy a limitar a Selina. Le sentaron mal, muy mal, y supusieron un nuevo origen para ella. Tras Flashpoint, la realidad se reescribió de tal forma en la que Selina desconocía de nuevo la identidad de Batman y su útero permanecía infecundado hasta el momento, aunque otras cosas sí que se mantenían de forma paradójica, como su etapa de Musa de Gotham City. Su cabecera comenzó la etapa con distintas polémicas. Primero, el guionista Judd Winick decidió inaugurar el número #1 con un casquete un tanto explícito de Selina con Batman. Un año después, en un descuido que tuvo él, a Guillem March se le olvidó que las mujeres somos algo más que tetas y culo, y se vió obligado a redibujar su portada para Catwoman #0 cuando todo Internet se rió en su cara.

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Selina tomó un rumbo muy distinto al que tenía en antes de que a Barry Allen le diese el venazo y cambiase la realidad, y se convirtió en un personaje mucho más solitario, perdido y autodestructivo, perdiendo, además, todo rastro de sus anteriores orígenes. Poco tiempo después Ann Nocenti tomó el timón de la serie de forma completa. Ay, madre, Ann. No. Simplemente no. Yo me la leí. Alejaos de su etapa. Ni la miréis.

Los N52 también supusieron para Selina una pérdida de peso global en el universo DC, aunque tuvo algunas apariciones más o menos destacables, como su ingreso en la Liga de la Justicia de América y su importancia en Forever Evil de la mano de Geoff Johns o su protagonismo en el eventos como Gothopia (sólamente meh). Sin embargo,fue su aparición en Batman Eternal la que tuvo más consecuencias para el personaje. En esta serie descubrimos el nuevo origen de Selina: en realidad su padre era un señor mafioso apodado El León (jajaja, ella es una gata y su padre un león, ¿lo pilláis?). Cuando llegó el bendito momento en el que Noceti se fue a hacer sus cosas lejos de Selina, Genevieve Valentine tomó su relevo y comenzó una etapa en la que ahondaba en este aspecto. Es decir, Selina ocupaba el puesto de su padre y se convirtió en la jefa supermafiosa de Gotham. Os preguntaréis cómo está esta etapa. Pues yo también, pero resulta que ECC decidió dejar de editar Catwoman en España justo en este momento. Son así ellos, te traen lo malo y las buenas ya tal. Parece existir una especie de consenso en que esta etapa sigue la senda de no parecerse demasiado a la Catwoman pre-flashpoint, de hecho aquí deja incluso de robar cosas, pero es interesante.

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Tiene, además, portadas de Kevin Wada, que eso siempre está muy bien, y descubrimos algo realmente interesante en ella: Catwoman es bisexual. Y es que el interés romántico de Selina aquí, lejos de ser Batman, es Eiko Hasigawa.

Genevieve Valentine terminó su etapa con Selina dejando de ser mafiosini y volviendo al traje de cuero, y entonces llegó Frank Tieri, que escribió apenas cinco números, que aunque argumentalmente relleno, tienen un dibujo muy notable de Iñaki Miranda, hasta que la serie alcanzó su número 52 y los N52 se acabaron para dejar paso a Renacimiento.

Paso en… ¿todos los sitios?

El futuro no pintaba bien. Selina venía de cinco años con una serie propia que ni siquiera un concepto interesante como el de Valentine consiguió salvar del hundimiento en las ventas. Además, Harley Quinn se encontraba en pleno boom, y parecía que todos los esfuerzos que DC realizaba para promocionar a sus personajes femeninos se centraban únicamente en ella. Ya sabemos como son las editoriales, “tomad un personaje femenino guay, ya no necesitáis más”. Así que lo que vino después no pareció sorprender a nadie: la cabecera de Catwoman no iba a ser renovada en esta nueva fase. El personaje se había quemado y DC no parecía tener interés en restaurarla. Renacimiento fue el momento en el que Tom King, tras su aclamada Visión en Marvel y su Grayson en DC, pasó a ser el guionista de Batman.

Seis meses pasaron y Selina no asomó la patita por ninguna de las cabeceras de DC. Y entonces pasó, Tom King decidió que por sus huevos morenos iba a guionizarla. Y joder si lo hizo. Esta etapa es tan reciente que ni quiero hablar de ella para evitar hacer spoilers. Bueno, ya os he dicho que hay bodorrio, pero si no lo sabías es que no tienes Internet. Y si no tienes Internet no puedes estar leyendo esto ahora mismo. PENSAMIENTO DEDUCTIVO A TOPE.

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El tema es que a base buenos conceptos y de recuperar poco a poco lo que Catwoman y al mismo tiempo manteniendo lo (poco) bueno de los N52, King ha traído de vuelta a Selina al foco mediático y ha conseguido que al público le vuelva a interesar.

Sin duda, si no fuese por él, no estaría yo aquí haciendo este post. Porque lo hago después del fantabulosa noticia que nos ha dado DC. Catwoman va a volver a tener una serie propia en julio y la encargada de su guión y de su dibujo es Joëlle Jones (autora y dibujante también de Lady Killer, al que le tengo ganazas). QUÉ HYPE.

Y bueno, yo me voy despidiendo ya que ya es hora. Espero que hayas aprendido un poquito sobre la historia de Selina y de representación femenina en general. Espero también que te decidas a leer algo de ella. Espero que te animes a leerla ahora mismo en Batman, porque lo está molando todo. Y espero que te haya dado unas poquitas de ganas de leerte su inminente etapa. Si ECC nos deja comprarla, claro.